CC-C543-08
Corte Constitucional
Descargar PDF
Disponible
Detalles
- Título
- CC-C543-08
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Penal
- Año
- —
C-543-08Sentencia C-543/08
INHIBICION DE LA CORTE CONSTITUCIONAL-Ineptitud sustantiva de la demanda por incumplimiento de requisitos de certeza y suficiencia en las acusaciones
Referencia: expediente D-6901
Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 242 (parcial) de la Ley 906 de 2004 “por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal”.
Actor: Edgar Saavedra Rojas y otro.
Magistrado Ponente:
Dr. HUMBERTO ANTONIO SIERRA
PORTO
Bogotá, D. C., veintiocho (28) de mayo de dos mil ocho (2008).
La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones constitucionales y de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991, ha proferido la siguiente
SENTENCIA
I. ANTECEDENTES
En ejercicio de la acción pública consagrada en el artículo 241 de la Constitución Política, los ciudadanos Edgar Saavedra Rojas y Mauricio Pava Lugo solicitan a esta Corporación la declaratoria de inconstitucionalidad de enunciados normativos contenidos en el artículo 242 de la Ley 906 de 2004 “por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal”.
Mediante auto de dieciséis (16) de agosto de dos mil siete (2007), el Magistrado Sustanciador admitió la demanda presentada por los ciudadanos Edgar Saavedra Rojas y Mauricio Pava Lugo. Igualmente en la misma providencia ordenó (i) fijar en lista el proceso para efectos depermitir la intervención ciudadana; (ii) que por intermedio de la Secretaría General de la Corte Constitucional, se comunicara la
Constitucional y archívese el expediente.
HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO
Presidente
JAIME ARAUJO RENTERÍA Magistrado Con salvamento de voto
MANUEL JOSÉ CEPEDA ESPINOSA Magistrado Ausente en comisión
JAIME CÓRDOBA TRIVIÑOMagistrado
RODRIGO ESCOBAR GIL
Magitrado
MAURICIO GONZALEZ CUERVO Magistrado Ausente en comisión
MARCO GERARDO MONROY CABRA
Magistrado
NILSON ELIAS PINILLA PINILLA
Magistrado
CLARA INÉS VARGAS HERNANDEZ
Magistrada
MARTHA VICTORIA SÁCHICA DE MONCALEANO
Secretaria General
SALVAMENTO DE VOTO A LA SENTENCIA C-543/08 DEL
MAGISTRADO JAIME ARAUJO RENTERIA
DEMANDA DE INCONSTITUCIONALIDAD-Existencia de cargo de inconstitucionalidad (Salvamento de voto)Referencia: expediente D-6901
Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 242 (parcial) de la Ley 906 de 2004 “por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal”
Magistrado Ponente
Dr. HUMBERTO SIERRA PORTO
Con el respeto acostumbrado por las decisiones mayoritarias de esta Corte, me permito manifestar mi discrepancia frente a la decisión adoptada en esta providencia, mediante la cual esta Corporación decide inhibirse para proferir fallo de fondo respecto de las expresiones
la misma providencia ordenó (i) fijar en lista el proceso para efectos depermitir la intervención ciudadana; (ii) que por intermedio de la Secretaría General de la Corte Constitucional, se comunicara la iniciación del proceso al Presidente del Congreso, al Presidente de la República, al Ministerio de Defensa Nacional, al Ministerio del Interior y de Justicia, al Departamento Administrativo de Seguridad DAS, a la Defensoría del Pueblo, a la Fiscalía General de la Nación y a la Dirección Nacional de la Policía Nacional para que, si lo estimaban conveniente, intervinieran directamente o por intermedio de apoderado con el objetivo de indicar los motivos que, en su criterio, justifican la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la norma demandada; (iii) invitar a la Academia Colombiana de Jurisprudencia, a la Comisión Colombiana de Juristas, al Instituto Colombiano de Derecho Procesal, y a las facultades de derecho de las universidades Andes, Externado, Javeriana, Libre, Nacional, Rosario y de Cartagena para que participaran en el trámite de la acción pública.
Dentro del término de fijación en lista fueron presentados escritos de intervención por los representantes de la Universidad Javeriana, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la Nación, el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio del Interior y de Justicia. Vencido el término de fijación en lista fueron presentados escritos de intervención por los representantes de la Policía Nacional y del Departamento Administrativo de Seguridad –DAS-, de la Universidad Nacional y de la
Universidad de Cartagena. Mediante Auto 301 de veintiuno (21) de noviembre de 2007, se aceptaron los impedimentos presentados por el Procurador General de la Nación y por el Viceprocurador para conceptuar en el proceso de la referencia.
Cumplidos los trámites ya relacionados, propios de esta clase de procesos, y rendido el concepto por parte de la Procuradora Auxiliar de Asuntos Constitucionales, procede la Corte a decidir sobre la demanda de la referencia.
II. DISPOSICIÓN DEMANDADA.
A continuación se transcribe el texto de la disposición demandada y se subrayan los enunciados normativos acusados:
LEY 906 DE 2004
(Agosto 31)
Diario Oficial No. 45.658 de 1 de septiembre de 2004 PODER PÚBLICO - RAMA LEGISLATIVA Por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal.ARTÍCULO 242. ACTUACIÓN DE AGENTES ENCUBIERTOS. Cuando el fiscal tuviere motivos razonablemente fundados, de acuerdo con los medios cognoscitivos previstos en este código, para inferir que el indiciado o el imputado en la investigación que se adelanta, continúa desarrollando una actividad criminal, previa autorización del Director Nacional o Seccional de Fiscalías, podrá ordenar la utilización de agentes encubiertos, siempre que resulte indispensable para el éxito de las tareas investigativas. En desarrollo de esta facultad especial podrá disponerse que uno o varios funcionarios de la policía judicial o, incluso particulares, puedan actuar
en esta condición y realizar actos extrapenales con trascendencia jurídica. En consecuencia, dichos agentes estarán facultados para intervenir en el tráfico comercial, asumir obligaciones, ingresar y participar en reuniones en el lugar de trabajo o domicilio del indiciado o imputado y, si fuere necesario, adelantar transacciones con él. Igualmente, si el agente encubierto encuentra que en los lugares donde ha actuado existe información útil para los fines de la investigación, lo hará saber al fiscal para que este disponga el desarrollo de una operación especial, por parte de la policía judicial, con miras a que se recoja la información y los elementos materiales probatorios y evidencia física hallados.
Así mismo, podrá disponerse que actúe como agente encubierto el particular que, sin modificar su identidad, sea de la confianza del indiciado o imputado o la adquiera para los efectos de la búsqueda y obtención de información relevante y de elementos materiales probatorios y evidencia física.
Durante la realización de los procedimientos encubiertos podrán utilizarse los medios técnicos de ayuda previstos en el artículo 239.
En cumplimiento de lo dispuesto en este artículo, se deberá adelantar la revisión de legalidad formal y material del procedimiento ante el juez de control de garantías dentro de las treinta y seis (36) horas siguientes a la terminación de la operación encubierta, para lo cual se aplicarán, en lo que sea pertinente, las reglas previstas para los registros y allanamientos.
En todo caso, el uso de agentes encubiertos no podrá extenderse por un período
superior a un (1) año, prorrogable por un (1) año más mediante debida justificación. Si vencido el plazo señalado no se hubiere obtenido ningún resultado, esta se cancelará, sin perjuicio de la realización del control de legalidad correspondiente.
III. LA DEMANDA.
A juicio de los actores los enunciados normativos demandados vulneran los artículos 4 (supremacía de la Constitución), 116 (integración de la rama judicial del poder público), 228 (naturaleza de la administración de justicia), 250.8 (funciones de la Fiscalía General de la Nación) y 251.5 (funciones del Fiscal General de la Nación) de la Constitución Política; e artículo 17.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político (prohibición de injerencias arbitrarias en la vida privada, familia domicilio o correspondencia); el artículo 11.2 de la Convención Americana de Derechos Humanos (prohibición de injerencias arbitrariaen la vida privada, familia, domicilio o correspondencia) y el artículo 33 de la Ley Estatutaria de Administración de Justicia (dirección coordinación y control de las funciones de policía judicial).
En primer lugar exponen las razones por las cuales los artículos 17.1 de Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 11.2 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 33 de la Ley 270 de 1996 hacen parte del bloque de constitucionalidad e integran el parámetro de constitucionalidad para el examen de la disposición acusada. Acto seguido
manifiestan que si bien los enunciados puestos en tela de juicio fueron objeto de pronunciamiento en la sentencia C-606 de 2006 no se ha producido el fenómeno de cosa juzgada constitucional porque se trató de un fallo inhibitorio. Pasan luego a explicar los distintos cargos en lo cuales fundamentan su solicitud de declaratoria de inconstitucionalidad.
Consideran que la expresión “o, incluso particulares” contenida en e inciso primero del artículo 242 del la Ley 906 de 2004 y la totalidad de inciso segundo del mismo precepto, el cual prevé que los particulare pueden actuar como agentes encubiertos, vulneran el artículo 116 constitucional por las siguientes razones: (i) de conformidad con esta disposición los particulares sólo pueden participar en la administración de justicia como jurados en las causas criminales, como conciliadores y como árbitros; (ii) las labores de policía judicial hacen parte del concepto constitucional de administrar justicia y los particulares no están habilitados expresamente para ejecutarlas, (iii) la figura del agente encubierto corresponde a una actividad de policía judicial, (iv) lo particulares no pueden actuar como agentes encubiertos porque esta figura corresponde a una actividad de policía judicial que hace parte del concepto de administración de justicia y los particulares no están habilitados para desarrollarlas de conformidad con lo previsto en el artículo 116 constitucional.
Las distintas premisas que les permiten arribar a la deducción final son explicadas por los demandantes de la siguiente manera:
1. Si bien únicamente el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación hace parte de la estructura de la rama judicial, todo los organismos que ejercen funciones de policía judicial (como po ejemplo la policía judicial de la Policía Nacional y del Departamento Administrativo de Seguridad) funcionalmente “por mandato del propio constituyente” –que según el actor está contenido en los artículos 250.8 y 251.5 constitucionaleshacen parte de la rama judicial “y a ella prestan sus servicios, debiendo en el cumplimiento de tan especiales funcionesactuar de conformidad con las exigencias propias de los servidores de la misma”. Concluyen así que existen dos suertes de policía judicial la “orgánica” y la “funcional”, sin embargo, “ambas colaboran en e proceso de administración de justicia y hacen parte de la rama judicial bien sea por pertenecer a su estructura o porque funcionalmente y po mandato de la Carta, hacen parte de la Fiscalía General de la Nación y consecuentemente de la rama judicial”.
2. Consideran que en virtud del artículo 251.5 constitucional el Fisca General de la Nación sólo puede atribuir temporalmente funciones de policía judicial a entes públicos, y en esa medida únicamente lo servidores públicos pueden hacer parte de la policía judicial y realiza funciones relacionadas con la administración de justicia –salvo la excepciones establecidas en el artículo 116 constitucional-, debido a la responsabilidad penal en que pueden incurrir en ejercicio de tale funciones. Argumenta que la jurisprudencia constitucional también ha entendido que las labores de policía judicial se reservan a las autoridade públicas, y cita en apoyo de su tesis fragmentos de la sentencia C-024 de
1994.
3. Agregan que las expresiones demandadas del artículo 242 son inconstitucionales porque permiten que los particulares ejerzan funcione
públicas, y cita en apoyo de su tesis fragmentos de la sentencia C-024 de 1994.
3. Agregan que las expresiones demandadas del artículo 242 son inconstitucionales porque permiten que los particulares ejerzan funcione de policía judicial, pues tales son las labores que ejercen los agente encubiertos. Más adelante precisan que al agente encubierto corresponde buscar y obtener información relevante, elementos materiales probatorio y evidencia física, labores que según los demandantes corresponden a la policía judicial al tenor de lo establecido en el artículo 205 del C. P. P. y “de acuerdo con al experiencia”. Añaden que “la figura del agente encubierto se utiliza para el descubrimiento de delitos perpetrados po organizaciones criminales, además que permite la obtención de informaciones, elementos materiales reprueba y evidencia física. Desde esta perspectiva, se tiene que se trata de una técnica de investigación que se constituye en una verdadera actividad de policía judicial, pues no se trata de un simple “informante” que ha sido el rol tradicionalmente desempeñado por los particulares, sino que implica un papel pro activo (…)” . En esa medida el artículo 242 del C. P. P. autoriza a los agente encubiertos a emplear los medios técnicos de vigilancia previstos en e artículo 239 de la misma codificación.
4. Sostienen que la policía judicial realiza labores que en virtud de mandatos constitucionales corresponden a la Fiscalía General de la Nación, órgano que hace parte de la rama judicial del poder público, por lo
tanto la policía judicial hace también funcionalmente parte de la ramajudicial. Para reforzar su tesis incluyen un argumento a fortiori, en e sentido que si la Fiscalía está autorizada a restringir derecho fundamentales debido a que hace parte de la rama judicial del pode público, con mayor razón la policía judicial para poder afectar derecho fundamentales debe hacer parte de la rama judicial, y enuncian distinto artículos del Código de Procedimiento Penal que a su juicio facultan a la policía judicial a afectar intensamente derechos fundamentales, incluso sin autorización de la Fiscalía, tales como los artículos 229, 230 y 234 del C
P. P. Concluyen así que la disposición demandada es inconstituciona porque vulnera la reserva judicial en materia de restricción de derecho fundamentales en el proceso penal, razón por la cual los particulare actuando como agentes encubiertos no pueden ser autorizados para afecta derechos tales como intimidad o la inviolabilidad domiciliaria. En esa medida la facultad de utilizar mecanismos técnicos de vigilancia –tale como tomar fotografías o filmar videosen cabeza de los particulare cuando actúan como agentes encubiertos, por la expresa remisión que e artículo demandado hace al artículo 239 del C. P. P., es inconstitucional.
5. Aseveran que las labores de policía judicial por mandato constituciona corresponden a los miembros de la fuerza pública y que por lo tanto no pueden ser delegadas a particulares, pues éstos carecen “de la formación profesional que los habilita para ejercer tales funciones y por sobre todo
en el aspecto que a nosotros nos interesa: no tendrían la formación adecuada a nivel del respeto de los derechos humanos, encontrándonos en la eventualidad que en el ejercicio de tales funciones delegadas, pudieran afectar de manera sensible los derechos humanos de los ciudadanos sobre los cuales ejerzan tales funciones”. Adicionalmente los particulares no podrían ser objeto de responsabilidad penal o disciplinaria por el ejercicio de funciones de policía judicial cuando actúan como agentes encubiertos.
6. Añaden que según el artículo 228 constitucional la administración de justicia es una función pública la cual sólo puede ejercida por funcionario públicos adscritos a la rama judicial, salvo las excepciones previstas por e artículo 116 de la Carta, y el ejercicio de funciones de policía judicia corresponde al cumplimiento de la función pública de administrar justicia que no puede ser delegada a particulares.
7. Diferencian entre el agente encubierto y el agente provocador y concluyen que la segunda figura está prohibida en nuestro ordenamiento en virtud del inciso segundo del artículo 243 del C. P. P. al regular la entrega vigilada, en todo caso sostiene que la actuación del agente encubierto como medida de restricción de los derechos fundamentale debe estar sujeto a los siguientes principios constitucionales: (iproporcionalidad, (ii) temporalidad y sólo para combatir delito particularmente peligrosos y de difícil esclarecimiento, (iii) existencia de elementos confiables que permitan inferir la comisión de un delito, (iv) lo agentes participan cuando el actor ya ha decidido cometer un ilícito, no lo provocan; (v) debe existir supervisión en la selección, capacitación y ejecución de las tareas de los agentes encubiertos.
8. Agregan que la ausencia de regulación en el C. P. P. de la figura de lo
provocan; (v) debe existir supervisión en la selección, capacitación y ejecución de las tareas de los agentes encubiertos.
8. Agregan que la ausencia de regulación en el C. P. P. de la figura de lo agentes encubiertos particulares es una razón más de su inconstitucionalidad pues “[i]ncluso la agencia encubierta en particulares, tal y como está concebida, adolece de reglas que claramente hacen inmensamente peligrosa la figura para los ciudadanos puesto que no se precisa si tal labor del particular debe ser voluntaria o si la misma puede revestir el carácter de obligatoria; no se indica si la agencia encubierta sería transitoria o si existirían particulares dedicados a servirle de manera permanente a estado como agentes encubiertos convirtiendo una medida excepcional en una regla general; no se prevén sistemas de protección para el particular, o si su condición es o no reservada para todo el proceso; ni siquiera se delimita en que eventos como y de que manera se puede acudir a las agencias encubiertas po particulares como si es precisado en las legislaciones foráneas; estas y otras cuestiones hacen que acudir a los particulares para que desarrollen agencias encubiertas sean inmensamente peligrosas dentro de un estado que se precia de ser social y democrático de derecho (…)”.
9. Consideran por último que la figura de los agentes encubierto particulares corresponde una interferencia arbitraria y desproporcionada en los derechos fundamentales de los ciudadanos sujetos a pesquisa
judiciales, tales como el derecho a la no auto incriminación, el derecho fundamental a la intimidad, pues la actuación de los agentes encubierto “se desarrolla ingresando en la esfera privada y personal de particulare que son objeto de investigaciones penales”, consideran que una injerencia de tal magnitud en derechos fundamentales sólo puede ser realizadas po agentes estatales y en ningún caso por particulares.
IV. INTERVENCIONES.
1. Intervención de la Fiscalía General de la Nación.
El representante de la Fiscalía General de la Nación intervino para defender la constitucionalidad de los enunciados normativos acusados. Sostuvo que los cargos formulados por los demandantes parten de unapremisa errónea cual es considerar que los agentes encubiertos ejercen funciones de policía judicial, pues esta figura fue incorporada al procedimiento penal como un medio probatorio y no como un agente habilitado para recoger elementos materiales de prueba o evidencias, “demostración inequívoca de ello es la incorporación al juicio como testigo de la Fiscalía y no como un miembro de la misma con funciones transitorias de policía judicial”. Señaló que el artículo demandado aclara tal extremo pues señala que de en el evento de hallar elementos probatorios útiles para la investigación el agente encubierto “(…) lo hará saber al fiscal para que éste disponga del desarrollo de una operación especial, por parte de la policía judicial, con miras a que se recoja la información y los elementos probatorios y evidencia física hallada”.
Respecto del cargo consistente en la afectación de los derechos
fundamentales por al actuación de particulares afirma que en el derecho comparado se ha ponderado las ventajas y riesgos que la figura implica, y se ha estimado que la actuación de los particulares como agentes encubiertos es válida siempre y cuando cumplan con las exigencias, medidas o controles puestos como límites al ejercicio de esta actividad. Cita en apoyo de su postura distintas decisiones de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
2. Intervención de la Defensoría del Pueblo.
El Defensor delegado para asuntos constitucionales y legales presentó escrito solicitando la declaratoria de inexequibilidad de los enunciados normativos demandados. El interviniente acoge la tesis propuesta por los demandantes en el sentido que los agentes encubiertos ejercen funciones de policía judicial, las cuales por hacer parte de la función pública de administrar justicia sólo pueden ser asignadas a servidores públicos y en ningún caso a particulares, quienes en virtud del artículo 116 constitucional sólo pueden participar en esta función estatal como jurados de conciencia, conciliadores y árbitros.
Agrega que adicionalmente la actuación de los agentes encubiertos afecta el derecho a la intimidad de los sujetos investigados y que las limitaciones a este derecho sólo pueden ser aquellas previstas por el artículo 15 constitucional, a saber, la interceptación de correspondencia y el allanamiento de morada, por lo tanto la figura deviene en inconstitucional.
3. Intervención del Ministerio de Defensa Nacional.El representante del Ministerio de Defensa Nacional intervino para defender la constitucionalidad de la disposición demandada. Luego de
hacer una extensa exposición sobre el diseño del sistema penal acusatorio y sobre las funciones de la Fiscalía, se adentra en el estudio de los agentes encubiertos y asevera que éstos encuadran dentro de la figura de los informantes, pues según el artículo 242 del C. P. P. si el agente encubierto encuentra información útil para los fines de la investigación ha de informar al fiscal para que este ordene el desarrollo de una operación especial por parte de la policía judicial con miras a que se recoja la información y los elementos materias probatorios. Entiende así que los particulares cuando actúan como agentes encubiertos no cumplen funciones de policía judicial y por lo tanto no participan en la función pública de administrar justicia, razón por la cual las expresiones demandadas no vulneran los preceptos constitucionales invocados.
4. Intervención del representante del Ministerio del Interior y de
Justicia.
En defensa de la disposición acusada el representante del ente oficial cita inicialmente diversos instrumentos internacionales suscritos por el Estado colombiano en los que esta prevista la figura del agente encubierto para combatir ciertos tipos delictivos, tales como la Convención de Viena de 1988 contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicoactivas y la Convención de Palermo de 1997 contra la delincuencia organizada transnacional. Asevera que el artículo 242 acusado no puede ser examinado de manera aislada sino debe ser objeto de una interpretación sistemática a partir de distintos preceptos constitucionales y legales. Cita entre las disposiciones constitucionales
relevantes para la comprensión de los agentes encubiertos el artículo 32 que permite la aprehensión y conducción de los delincuentes en flagrancias por los particulares, así como el artículo 95 que señala distintos deberes de los particulares con la administración de justicia. Sostiene, entonces, que “conforme a las anteriores previsiones se encuentra que la norma demandada se ajusta al entorno superior, en tanto constituye un desarrollo del principio de solidaridad que, frente al alcance del segmento censurado, no es objeto de prohibición constitucional alguna”.
Estima que la figura de los agentes encubiertos en una medida surgida como respuesta efectiva a las “manifestaciones, cada vez más complejas, de las organizaciones delictivas”, pues “permite a los entes de seguridad (…) impedir la vulneración de un bien jurídico, odesarticular complejas redes de criminalidad”. Por lo tanto el precepto demandado es una medida proporcionada y razonable de intervención en los derechos fundamentales, máxime que su tenor literal exige la existencia de motivos razonablemente fundados para que operen los agentes encubiertos.
5. Intervención del representante de la Policía Nacional.
De manera extemporánea participó un representante de la Policía Nacional en defensa de las expresiones demandadas. Inicialmente sostiene que la actuación de los particulares como agentes encubiertos entra dentro del margen de libertad de configuración del Legislador del proceso penal y que igualmente tiene sustento en la “Convención de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada trasnacional” aprobada por medio de la Ley 800 de 2003.
Considera el participante que los particulares al actuar como agentes encubiertos no hacen parte de la rama judicial del poder público, ni ejercen funciones propias de la policía judicial. Por tal razón considera
aprobada por medio de la Ley 800 de 2003.
Considera el participante que los particulares al actuar como agentes encubiertos no hacen parte de la rama judicial del poder público, ni ejercen funciones propias de la policía judicial. Por tal razón considera que las expresiones acusadas no infringen los artículos 250.8 y 251.5 constitucionales. Alega que la labor de los agentes encubiertos es informar al fiscal “para que éste disponga el desarrollo de una operación especial, por parte de la policía judicial”.
Entiende que además la posibilidad de que los particulares intervengan como agentes encubiertos, es una medida necesaria para hacer frente a los retos que la delincuencia organizada plantea al Estado de Derecho.
6. Intervenciones de los representantes del Departamento Administrativo de Seguridad –DAS-.
Participaron, vencido el término de fijación en lista, dos representantes del DAS, quienes presentaron sendos escritos defendiendo a constitucionalidad de los enunciados normativos sometidos a escrutinio constitucional.
A juicio de los intervinientes los agentes encubiertos no desempeñan funciones judiciales ni tampoco hacen parte de la policía judicial, sino que desarrollan una técnica investigativa apropiada “para contrarrestar las acciones delictivas de las organizaciones criminales dedicadas bien sea al tráfico de drogas o de armas”.En esa medida la función de los agentes encubiertos es obtener “fuentes de prueba”, las cuales serán empeladas por los funcionarios judiciales al perseguir los delitos. Aduce que esta figura es necesaria para perseguir ciertas organizaciones criminales con una estructura compleja y cerrada, las cuales no pueden ser combatidas mediante las técnicas de investigación criminal corrientes.
7. Intervención de la representante de la Universidad Nacional.
ciertas organizaciones criminales con una estructura compleja y cerrada, las cuales no pueden ser combatidas mediante las técnicas de investigación criminal corrientes.
7. Intervención de la representante de la Universidad Nacional.
Vencido el término de fijación en lista, la ciudadana María Cristina Patiño Gonzáles, en representación de la Universidad Nacional, intervino en defensa de la disposición acusada.
Considera la participante que los cargos presentados por los demandantes no son correctos desde la perspectiva lógica, pues si bien parten de premisas ciertas arriban a conclusiones falsas. En primer lugar define el alcance de la función de administrar justicia y concluye que la policía judicial no ejerce tal labor porque “no resuelve el fondo de la litis, esto es, no declara la ley mediante un juicio en el caso concreto, como tampoco garantiza la ejecución del fallo; estas funciones corresponden en el sistema procesal de la Ley 906 de 2004, al que pertenece la norma demandada, a los jueces de la República”.
Luego analiza la disposición demandada con el fin de establecer las actividades que puede realizar el agente encubierto, análisis del cual deduce que cualquier particular está facultado para llevarlas a cabo, de conformidad con lo señalado en el artículo 267 de la Ley 906 de 2004, en esa medida los particulares que actúan como agentes encubiertos estarían cumpliendo el deber de colaborar con la administración de justicia, señalado en el numeral 7 del artículo 95 constitucional. Concluye así que el particular al actuar como agente encubierto no desarrolla funciones propias de la policía judicial.
En esa media considera que los enunciados normativos demandados no infringen los artículos 116 y 250.8 de la Carta Política, aunque esboza la
desarrolla funciones propias de la policía judicial.
En esa media considera que los enunciados normativos demandados no infringen los artículos 116 y 250.8 de la Carta Política, aunque esboza la posibilidad que mediante la actuación del agente encubierto se vulnere la garantía contenida en el artículo 33 constitucional.
V. CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN.La Procuradora auxiliar en asuntos constitucionales, mediante concepto No. 4469, radicado el seis (06) de febrero de dos mil ocho (2008), solicita que la Corte Constitucional declarar inexequible la expresión “o, incluso particulares” contenida en el artículo 242 de la Ley 906 de
2004. En primer lugar la representante del Ministerio Público realiza algunas reflexiones sobre la figura de los agentes encubiertos y su compatibilidad con el ideario y con la realización del Estado democrático liberal, de la cual concluye que esta figura se enmarca dentro de la relación compleja entre los principios absolutos que sirven de fundamento al ideario del Estado de derecho y el ejercicio concreto del poder, la cual
Estás viendo una vista previa
Lee el documento completo con Ariel
Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.